lunes, 19 de octubre de 2009


Con la practica del TAI-CHI logramos equilibrar el yin y el yang en nuestro cuerpo el yang esta en el interior (movimiento, calor, potencia en los órganos internos, etc.) y en el exterior esta el yin músculos y tendones flexibles: en nuestra vida cotidiana solemos invertir esta polaridad, ya que nuestros músculos y tendones son rígidos y poco flexibles, este es el principio de la entropía o el envejecimiento.

El utilizar el yin y el yang (TAI-CHI) es un arte, en el universo no hay comienzo ni final, todo esta sujeto a un eterno proceso de cambio, y este proceso esta en ti, en mi, y en todos; si nos incluimos en este proceso, los cambios suelen ser suaves, sencillos, naturales, fluidos y ordenados, si nos salimos de este proceso y los ignoramos o luchamos “contra”, los cambios suelen ser caóticos y violentos.

Recuperación del desarrollo postural podremos definir nuestra postura en forma en que nuestros músculos y huesos se distribuyen en relación con la gravedad.

Lo ideal es tener una postura balanceada entendiéndose por postura balanceada aquella donde no necesitamos un esfuerzo mayor para mantenerla; es decir los músculos que intervienen en este balance se encuentran precisamente en un estado de relajación y tensión adecuados, o sea sin utilizar un excedente adicional de energía o de esfuerzo, facilitándose así un estado de relajación y quietud.

El atentar contra nuestra postura (malos hábitos) nos trae como consecuencia un desequilibrio entre nuestro cuerpo, mente y espíritu

Nosotros construimos o destruimos a diario nuestro cuerpo y somos los únicos responsables de su cuidado.
la postura es el reflejo de uno mismo la postura esta siempre presente y reflaja nuestros sentimientos y actitudes, de ahí que una buena postura estumula y refleja nuestra energía.
A través del movimiento del TAI-CHI-CHUAN el cuerpo desarrolla su postura, además se corrige y se establece ya que la sangre y la energía fluye libremente.


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